Consentimiento y límites en los encuentros casuales
Casual no significa descuidado. El consentimiento sexual debe ser libre, específico y continuo, con espacio para que cualquiera pare o cambie de opinión sin presiones.
No deduzcas el consentimiento del contexto
Ir juntos a casa, vestir de forma sugerente, intercambiar mensajes coquetos o haber tenido sexo antes no significa aceptar sexo ahora. Pregunta con claridad y escucha la respuesta. El silencio, la duda o ceder ante la presión no deben interpretarse como un sí entusiasta.
Haz que parar sea una opción normal
Puedes decir «¿Te apetece continuar?» o «Podemos parar». Acepta inmediatamente un cambio de opinión sin exigir explicaciones. Si alguien duerme, está inconsciente o demasiado intoxicado para decidir con claridad, detente. Ante una comunicación incierta, para en lugar de interpretar la duda a tu favor.
Respeta cada límite por separado
Aceptar una actividad no implica aceptar todas. Las fotos, las grabaciones, compartir detalles o incorporar a otra persona requieren conversaciones y acuerdos propios. Conserva la privacidad. Si se traspasa un límite, lo prioritario es detenerse y escuchar, no defender tus intenciones.